ÉPOCA COLONIAL.


A la llegada de los españoles, vieron éstos en éste juego, una continuación de su religión pagana, y lo prohibieron.

Pero la afición no desapareció, sino que se escondió y continuó hasta nuestros días. En casi todos los estados de la república, el Ulama, se escondió en las canchas vascas.
En la ciudad de México, el ulama se adoptó a los barrios populares jugándose a mano contra pared cualquiera, y en las canchas de los frontones caseros.
Así México, es sede del deporte y de la afición más antigua del mundo y aún, ésta vigente, llega al siglo veinte con dos juegos.
El juego de pelota Olmeca, "Ulama", y el juego de pelota Vasco llamado "Frontón callejero".